Claves para ser un buen líder (I)

Si tuvieras que elegir, ¿preferirías ser jefe o líder? El jefe se escuda en la autoridad formal que le otorga su puesto, mientras que el líder consigue generar un espacio de confianza y una autoridad moral, que le da su equipo. El vínculo que consigue establecer el líder con su equipo es, por tanto, más potente y eso influye en generar mayor compromiso y mejores resultados.

El liderazgo es la capacidad de influir en los demás, con una visión y objetivos claros, basados en valores positivos, para que los demás se desarrollen y actúen para conseguirlos.

¿Cuáles son las claves que diferencian a un buen líder?

  1. Visión

    El líder es un estratega, tiene clara la visión de futuro y además dedica un gran esfuerzo en orientar y en explicar el camino para alcanzar los objetivos. No trata de llegar el primero o de llegar él solo al objetivo, para él lo importante es llegar todos juntos y a tiempo. Además, se esfuerza también en que haya coherencia entre la misión, valores y visión de la empresa y los intereses personales de su equipo.

  2. Compromiso

    El líder se implica fuertemente para alcanzar el objetivo y consigue que su equipo se comprometa también. Cree en el objetivo y confía en su capacidad y en la de su equipo para alcanzarlo. Es perseverante y se mantiene firme ante las críticas destructivas de los demás.

  1. Excelencia

    El líder quiere tener equipos de alto rendimiento, en el que todos sus miembros dan lo mejor de sí mismos. Influye para que los miembros de su equipo crezcan y se desarrollen personal y profesionalmente. Además, intenta ser experto en la actividad a la que se dedica e insiste en el trabajo de calidad.

  2. Credibilidad

    El líder predica con el ejemplo y es coherente con sus valores, sus principios y su ética. Intenta ser ecuánime, sin romper el equipo con decisiones erráticas, sin esconderse, siendo un referente. Cumple sus compromisos y trata a los demás con respeto.

  3. Comunicación

    El líder se esfuerza en mejorar continuamente su comunicación y en adaptarse a la persona con la que se está relacionando. Escucha con atención antes de hablar. Presta atención a los pequeños detalles y demuestra sincero interés por la persona.

Reflexionando

¿Cuál es el el objetivo que quieres conseguir? ¿Qué visión transmites a tu equipo? ¿Te resulta motivador el modo en el que lo has formulado? ¿Para qué te servirá? ¿Cómo se sentirá tu equipo al conseguirlo? ¿Qué representa para ti y tu equipo conseguirlo?

¿Te identificas con el objetivo? ¿Y tu equipo? ¿Está alineado con tus valores y con los de los miembros de tu equipo? ¿Qué necesitaríais para conseguirlo? ¿Qué recursos posees para alcanzarlo? ¿Cómo los vas a emplear?

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