El poder de la inteligencia emocional en el liderazgo

La inteligencia emocional en el liderazgo. Cada vez está más reconocido que el factor determinante que predice quién será mejor líder está relacionado con la capacidad de la inteligencia emocional que la persona tenga. Es decir, sabemos que la gestión que una persona hace de sus propias emociones y de cómo se relaciona con los demás es algo que influye mucho más en su liderazgo que su coeficiente intelectual o sus habilidades técnicas.

La inteligencia emocional en el liderazgo

Me gustaría recomendar en esta ocasión el excelente libro de Daniel Goleman sobre este tema, “Liderazgo: el poder de la inteligencia emocional”, (Ediciones B). En este libro el autor habla del marco en el que se traducen los principios básicos de la inteligencia emocional, (la autoconciencia, la autogestión, la conciencia social y la capacidad de gestión de las relaciones) en éxito laboral.

El liderazgo no es sinónimo de dominación, sino el arte de convencer a la gente de que colabore para alcanzar un objetivo común. Daniel Goleman

La inteligencia emocional en el liderazgo por Daniel Goleman

¿Qué es la inteligencia emocional?

Me gustaría plantear algunas reflexiones a partir de algunas de las ideas que propone Goleman en su libro:

¿Cuánto te conoces a ti mismo/a?

El autor trata de la importancia de conocer cuáles son tus emociones y cómo te afectan en tu día a día, para a partir de ahí poder gestionar tus impulsos. ¿Cuáles son tus puntos fuertes? ¿Qué áreas consideras que son tus debilidades? ¿Conoces los principios que sostienen las decisiones en tu día a día? ¿Cuáles son?

Es importante reflexionar sobre todo esto antes de poder conocer y gestionar a otras personas. Las personas que tienen claro estas ideas tienen una alta autoconciencia que les permite ser más sinceros consigo mismos y con los demás.

¿Cómo gestionar ese conocimiento interior?

El siguiente paso, después de conocerte bien a ti mismo, el gestionarte de forma eficaz. ¿Qué haces para controlar tus impulsos y reaccionar de forma adecuada a las situaciones externas que pueden “sacarte de equilibrio”? Es clave el aprender a canalizar esos impulsos y crear un entorno de confianza en el que puedas resolver esas situaciones sin perder la imparcialidad.

Para ello algunas ideas que plantea el autor son el reflexionar y meditar antes de actuar, intentar mantener una actitud positiva, sentirte cómodo frente a lo desconocido. Como ejercicio, yo te propongo que puedas observarte, al finalizar el día, para tomar conciencia de cómo has reaccionado a diferentes situaciones que te han ocurrido, como si fueras un espectador que está viendo una película, y que decidas cómo quieres actuar la próxima vez que te ocurra una situación similar.

¿Qué acciones concretas puedes hacer para actuar de la forma que has elegido?

¿Cómo te pones en el lugar de los demás?

La empatía consiste en considerar los sentimientos y emociones de los demás, sin juzgarlos, intentando comprender su situación con su forma de pensar, sus experiencias y vivencias anteriores.

No es algo sencillo, ya que implica intentar despegarnos de “nuestra propia forma de pensar” y ponernos en el lugar del otro, pero con “sus propios esquemas mentales y sus sentimientos”. Todo un reto para un líder que quiera conectar de verdad con sus colaboradores.

¿Cómo gestionas tus relaciones con los demás?

Una vez que conocemos nuestras emociones y además hemos aprendido a gestionarlas de formas eficaz podemos empezar a practicar el empatizar con los demás y gestionar nuestra relación con ellos de la forma más eficiente.

¿Cuáles son las diferencias en cómo te relaciones con cada una de las personas de tu equipo?

 

MEDICIÓN DE LOS EFECTOS DEL LIDERAZGO

Goleman, en su libro sobre inteligencia emocional en el liderazgo, comenta también los estudios de David McClelland, que fue psicólogo de la Universidad de Harvard y descubrió que los líderes excelentes tenían un buen nivel de un mínimo de seis competencias de la inteligencia emocional.

Los factores clave que nos dan una idea de si existe un buen liderazgo dentro de las organizaciones son:

  • El sentimiento de libertad que sienten sus trabajadores para aportar ideas, para poder innovar sin que haya demasiadas trabas o trámites.
  • Cómo de responsables se sienten los trabajadores respecto a la empresa en la que trabajan.
  • Qué nivel de calidad en su trabajo tienen las personas, si realizan un buen desempeño en términos generales.
  • Si normalmente reciben compensaciones por sus rendimientos y cómo son percibidas esas recompensas.
  • Qué claridad existe entre los trabajadores sobre la misión y los valores de la compañía.
  • Cuál es el nivel de compromiso de los trabajadores hacia un objetivo común.

Inteligencia emocional en el liderazgo : toma de conciencia del contagio emocional

Es importante que el líder además tome conciencia del contagio emocional, que se produce siempre que las personas interactúan entre ellas. Para que el líder fomente un buen rapport o compenetración es interesante que tenga en cuenta los tres ingredientes básicos que lo facilitan:

  • La atención absoluta cuando trata con las persona, es decir, estar completamente pendiente de las personas con las que se relaciona, intentando en la mayor medida posible dejar de lado las interrupciones.
  • La sincronicidad no verbal: los movimientos y lenguaje corporal tienden a acompasarse lo que prueba una buena “sintonía” y comunicación más fluida.
  • La positividad, en esos momentos de química personal, de conexión, es cuando salen mejor las cosas.

En tu faceta como líder: ¿Cuáles son tus puntos fuertes? ¿Qué capacidades quieres desarrollar? ¿Cómo vas a mejorar tu liderazgo con tu equipo?

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