10 consejos para ser un Líder coach

¿Cómo ser un líder coach?

¿Cómo ser un buen líder coach para tu equipo? En ocasiones anteriores hemos hablado de cuáles son las características que diferencian a un buen líder, que tiene autoridad “moral” sobre su equipo, de un mal líder, que sólo cuenta con “autoridad formal”.

El liderazgo es la capacidad de influir en los demás, con una visión y objetivos claros, basados en valores positivos, para que los demás actúen para conseguirlos.

Hoy me gustaría centrarme en lo que considero un paso más allá en liderazgo, el ser “líder coach”. Además de influir de forma positiva a los demás para conseguir resultados, el líder coach va a estar centrado en las personas de su equipo.

El líder coach se diferencia en que su gestión está centrada en el desarrollo de las personas que forman su equipo, de forma que hará todo lo que esté en su mano para que consigan alcanzar su mejor versión y desarrollar su talento y su potencial.

10 CONSEJOS PARA SER UN LÍDER COACH

En mi opinión, éstos son los 10 comportamientos que debes entrenar para ser un buen líder coach:

Crea la mejor visión de cada persona en tu cabeza

Habrás oído hablar del efecto Pigmalión en psicología y pedagogía. Acuñado por el psicólogo social Robert Rosenthal, este efecto explica que una persona puede influir con sus expectativas y creencias en el rendimiento de otra. En relación con esto, una profecía autocumplida es una expectativa que incita a las personas a actuar en formas que hacen que la expectativa se vuelva cierta. Es decir, que si tú crees que tu colaborador puede desarrollarse, mejorar, ser excelente, seguramente vas a influir con esa creencia y su proyección, (a través de tu lenguaje, comportamiento, interacción con él…) en facilitar (o en obstaculizar) su desarrollo. Tú eliges, por tanto, qué esperas de cada miembro de tu equipo.

Dedica tiempo a conocer en profundidad a la persona

Una de las cosas que más recordamos de los que han sido nuestros mejores “jefes” es el aprecio que nos han mostrado y lo que se han preocupado por nosotros. Eso se traduce en el tiempo que han invertido en nosotros como “personas”, no sólo como miembros del equipo.
Dedica tiempo a establecer una relación personal con tus colaboradores:

  • ¿Conoces qué les interesa en vida, cuáles son sus motivaciones, objetivos, y preocupaciones? ¿Cómo se siente en el equipo? ¿Y en otras áreas de su vida?
  • ¿Cuáles son las cualidades en las que destaca cada persona, sus puntos fuertes? ¿Se las has reconocido? ¿Cómo las puede potenciar? ¿Cómo le puedes apoyar tú ello?
  • ¿Cuáles son las áreas de mejora de cada persona? ¿Qué opina la persona sobre esas áreas de mejora? ¿Cómo le puedes ayudar?

Recuerda que el verdadero líder “conecta” con las personas y eso es en el plano “emocional”.

Plantea objetivos retadores… y asegúrate de que la persona cuenta con los medios que necesita para alcanzarlos

Seguramente como líder quieres tener equipos de alto rendimiento, en el que todos los miembros den lo mejor de sí mismos. Antes de plantearles los objetivos, ¿te has asegurado de que conozcan lo que necesitan para poder hacerlo? ¿has invertido tiempo en su formación y en asegurar que saben lo necesario para llevarlo a cabo? ¿les has dado las indicaciones necesarias?
Cuando planteas los objetivos a conseguir, ¿te aseguras de que el colaborador tenga o pueda conseguir los recursos que necesita?

Comprométete con su desarrollo

Una vez que los objetivos están definidos, consensuados y el colaborador se pone en marcha como líder debes realizar un seguimiento adecuado de ese colaborador. Este seguimiento será más o menos cercano dependiendo del nivel de autonomía, desempeño y seguridad que tenga el colaborador, deberás adaptar el grado de delegación dependiendo de estos factores. Aún así asegúrate de que tu colaborador percibe que estás ahí, que puede contar contigo cuando te necesite y que estás implicado en su desarrollo.

Cuida tu comunicación

En la comunicación juega un papel crucial la escucha empática, (el ponerse en el “lugar del otro”). Para ello intenta contener la emisión de juicios y el interrumpir o terminar las frases. Escucha con atención, antes de hablar.

  • Intenta hacer que la otra persona se sienta importante y hazlo de forma sincera.
  • Presta atención a los pequeños detalles, sabe interpretar no sólo lo que dice la per-sona, sino cómo lo dice, para entender cómo se siente realmente.
  • Realiza las críticas de forma constructiva y en privado, haciendo sentir bien a la persona o colaborador.
  • Utiliza un lenguaje positivo.
  • Ofrece feedback constructivo (específico, concreto, basado en hecho, no en genera-lidades sobre aspectos personales) y basado en el aprendizaje.

No des soluciones, ayuda a que la persona aprenda a pensar por sí mismo/a cómo encontrarlas

El líder coach sabe escuchar con atención. Alienta siempre a los colaboradores a plantear soluciones, ideas, alternativas, es decir, a encontrar las respuestas por sí mismos, en vez de estar preocupado en darles la solución.

Muchos, en efecto, me reprochan que siempre pregunto a otros y yo mismo nunca doy una respuesta acerca de nada por mi falta de sabiduría…; y es evidente que no aprenden nunca nada de mí, pues son ellos mismos y por sí mismos los que descubren y engendran bellos pensamientos. Sócrates

Confía

Para poder liderar un equipo es necesario incluir, inspirar y saber apoyar a los demás, lo cual tiene que ver con confiar en las capacidades de los demás, de forma humilde. No tienes todas las respuestas. Tus ideas no tienen por qué ser las únicas o las mejores.

Fomenta un clima en tu equipo en el que los colaboradores sepan que se pueden equivocar, crea espacios donde los resultados no esperados se vean como aprendizajes, no como fracasos.

Cuestiona el status quo y anima al equipo a salir de su zona de confort

El líder se atreve e incita a los miembros del equipo a salir de la zona de confort y a innovar, a cuestionarse las cosas y hacerlas de forma diferente. No teme mostrarse vulnerable y pide disculpas cuando se equivoca. Tiene seguridad y saca lo mejor de las situaciones.

Sé un ejemplo de coherencia y actitud de servicio hacia tu equipo

  • Generoso y presta servicio a los demás, para poder tener influencia en los demás primero hay que servirles.
  • Coherente con tus valores, tus principios y tu ética y predica con el ejemplo.
  • Tu responsabilidad es poner todas tus cualidades, energías y talentos en lograr que tus colaboradores tengan éxito, logren las metas, se desarrollen y cumplan con su misión.
  • Cumple con tus compromisos y trata a los demás con respeto.
  • Fomenta las sinergias en tus colaboraciones, busca el acuerdo ganar-ganar.

No sé cuál es nuestro destino, pero de una cosa estoy seguro: los únicos que conseguirán realmente ser felices serán aquellos que hayan intentado ver de qué forma podían servir, y que hayan dado con ella. Albert Schweitzer, Premio Nobel de la Paz

Reconoce y celebra los logros

¿Qué mejor forma de incentivar que se consigan los objetivos que con un gran reconocimiento cuando se logran? El conseguir las metas es un motivo de celebración, tanto para las personas que lo han conseguido como para el equipo.

Celebrar los logros es una buena forma de alentar a que se sigan consiguiendo y a generar un buen espíritu de equipo, aumentando el sentimiento de pertenencia y de actitud positiva ante los retos.

Y tú, ¿cuáles de estos consejos vas a poner en práctica con tu equipo?

BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA LÍDER COACH

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