¿Qué es la capacidad de aprendizaje y cómo fomentarla?

¿Qué es la capacidad de aprendizaje en una empresa? ¿Cómo tener capacidad de aprendizaje? En el episodio de hoy me gustaría proponerte la reflexión sobre una competencia de la inteligencia intrapersonal que es muy valorada hoy en día en las organizaciones, dado los entornos tan cambiantes y complejos con los que nos encontramos. Se trata de la capacidad de aprendizaje.

Qué es la capacidad de aprendizaje

Consiste en la habilidad por desarrollar nuevos conocimientos y destrezas, el interés por la formación continua y la curiosidad por ampliar capacidades, tanto técnicas como competencias de comportamiento.

Se trata de adquirir esas habilidades y de llevarlas además a la práctica para ejercitarlas e interiorizarlas.

Fases en la capacidad de aprendizaje

Según uno de los psicólogos más influyentes de la psicología humanista, Abraham Maslow, las 4 fases del aprendizaje son:

Primera fase: INCONSCIENTEMENTE INCOMPETENTE:

Cuando no sé que no sé. Fase previa al aprendizaje. En ese momento la clave es la toma de conciencia y la toma de decisión.
Vamos a utilizar un ejemplo muy simple: alguien que no ha necesitado nunca conducir y le ofrecen un puesto de trabajo en el que necesita conducir un coche. La toma de conciencia es darse cuenta de que no tiene el carnet.

Posteriormente viene la toma de decisión: ¿Quiero aprender a conducir y sacarme el carnet? (O prefiero ir en otro medio de transporte, ir con una persona del trabajo en su coche, ir caminando, es decir, tomar decisión entre otras alternativas posibles). Ante la toma de conciencia de que no sé puedo elegir una de esas dos opciones, (aprender o no hacerlo).

Cuanto más alineada esté mi decisión con mis valores, motivaciones y los beneficios que yo pueda tener más energía tendré para llevar a cabo el aprendizaje.

Segunda fase: CONSCIENTEMENTE INCOMPETENTE:

Sé que no sé… y quiero aprender.

En esta fase es clave una actitud positiva, ser paciente ante los errores, y ante las sensaciones que puedan surgir de frustración, torpeza, incapacidad, etc.

En el ejemplo anterior, estoy aprendiendo en una autoescuela la parte teórica, poco a poco, y voy aprendiendo cómo llevarlo a la práctica, a veces me equivoco de pedal, al cambiar la marcha, pero soy tolerante y paciente y sigo aprendiendo.

Tercera fase: CONSCIENTEMENTE COMPETENTE:

Al seguir practicando vamos adquiriendo competencias.

En esta fase es clave la concentración y poner los 5 sentidos a lo que hago. En esta fase no puedo bajar la guardia. Voy aprendiendo a conducir pero aun así necesito prestar atención a lo que hago.

A veces, incluso bastante tiempo después de haber superado el examen de conducir (y tener en mi poder el carnet que acredita mi “competencia como conductor”), necesito pararme a pensar cuando me monto en el coche, antes de arrancar, cuál es el proceso a seguir.

Por ejemplo: ponerme el cinturón, revisar/ajustar el asiento y los espejos, quitar el freno de mano, meter embrague, primera marcha, etc. Es decir, el proceso está todavía en el plano de la consciencia, aún no lo tengo interiorizado de forma inconsciente, ésa será la última fase.

Por eso en esta fase es importante no confiarse y seguir prestando atención con los 5 sentidos, ya que el “confiarse” podría despistar al cerebro que tiene tendencia a volver a “hábitos anteriores”.

Esto ocurre por ejemplo cuando queremos aprender a hacer algo de una forma nueva y diferente a como lo llevamos haciendo mucho tiempo. Si no presto atención corro el riesgo de volver a hacerlo según un hábito anterior.

Cuarta fase: INCONSCIENTEMENTE COMPETENTE:

Cuando he interiorizado el aprendizaje y ya lo realizo de forma “casi inconsciente”.

Si hace ya tiempo que te sacaste el carnet de conducir seguramente el proceso que hemos comentado anteriormente que realizas cuando te subes al coche, antes de arrancar, ya lo haces de forma casi automática.

La clave para pasar de la tercera fase a la última es la perseverancia en la repetición. Consiste, simplemente en practicar.

Cuando ya has repetido el aprendizaje un número suficiente de veces ya se convierte en un nuevo hábito y ya no resulta tan necesario prestarle tanta atención, te resulta ya fácil y rápido realizarlo.

Esta competencia está por tanto relacionada con la curiosidad, (afán por observar, conocer, descubrir, investigar), la toma de decisión, (relacionado con la capacidad de elegir basada en valores y motivaciones), la perseverancia (relacionada con la constancia y disciplina necesarias para conservar una actitud positiva ante el error) y la orientación a resultados, (para dirigir los esfuerzos hacia la consecución del objetivo según los plazos establecidos).

Actualmente se escucha mucho en las empresas un neologismo adaptado del inglés, es la “learnability”. Este concepto tiene relación con la capacidad de la persona de seguir aprendiendo continuamente, de desarrollar nuevas habilidades que le permitan una mejor adaptación al entorno.

¿CÓMO IR ENTRENANDO MI CAPACIDAD DE APRENDIZAJE?

1- Piensa en una actividad que te haga ilusión

Para desarrollar tu aprendizaje individual piensa en alguna actividad que desde hace tiempo te haga ilusión aprender, y que, por una u otra razón, hayas pospuesto. Algunos ejemplos podrían ser: la práctica de un deporte, o un hobby, tocar un instrumento o una actividad artística.

Elige aquella actividad que te motive lo suficiente y fíjate un objetivo realista de qué quieres conseguir. Piensa en el corto plazo, es decir, ¿qué quiero haber aprendido sobre esto de aquí a 3 meses? ¿Y de aquí a 6 meses?

Recuerda ser específico y realista al fijar este objetivo.

A partir de ahí establece por escrito el plan de acción concreto que quieres realizar en tu plan de aprendizaje semanal.

2- Áreas de mejora profesional

Otra reflexión que te invito a hacer es que definas cuáles son tus áreas de mejora a nivel profesional. ¿Qué carencias tienes a nivel formativo? ¿Qué te gustaría saber hacer mejor? Algunos ejemplos podrían ser: saber usar un programa informático, aprender un idioma, mayor conocimiento sobre términos financieros, conocer en profundidad más información sobre un área específica de tu actividad o sector, o sobre otros sectores, etc. Define cuál va a ser el plan de acción concreto que vas a realizar de forma semanal para aumentar tu formación de ese aspecto.

3- Lee mucho

Cuanto más leas, mejor. El hábito de la lectura aumenta la capacidad de concentración, la velocidad de aprendizaje y el desarrollo de la imaginación.

Elige libros no sólo de los temas que ya conoces, sino también de otros temas que desconozcas y que te apetezca investigar o descubrir.

Esto hace que amplíes tu visión y tu conocimiento. Participa en club de lectura o en foros de opinión sobre los temas que te resulten de interés, eso te permitirá aprovechar las sinergias de aprendizaje mutuo con otras personas y conocer otros puntos de vista.

Y tú, ¿Qué experiencias tienes respecto a la capacidad de aprendizaje? ¿Qué te gustaría comentar?

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