Las metodologías ágiles en las empresas: qué son y ventajas

¿Cuáles son las metodología ágiles y sus ventajas? En este debate del canal “Café con Talento”, hemos elegido tratar el tema de las metodologías ágiles aplicadas al mundo de las organizaciones.

Metodologías ágiles en las empresas

Actualmente las organizaciones se mueven en entornos que cambian constantemente y que resultan complejos.

Estos entornos se conocen como entornos “líquidos”, (a diferencia de las estructuras sólidas y bien definidas), y ha surgido el concepto de entornos VUCA, (siglas que corresponden en inglés al acrónimo de Volatilidad (volatility), Incertidumbre (uncertainty), Complejidad (complexity) y Ambigüedad (ambiguity).

Hemos contado en este debate con la participación de dos profesionales expertos en agilidad: Israel Alcázar, (Cofundador, Consultor organizacional y Agile Coach en Thinking With You) y María Berenguer Caballero, (Scrum Master en Vueling).

Me gustaría destacar algunas de las ideas más relevantes que hemos comentado en este debate:

¿Qué son las metodologías ágiles y en qué consiste su aplicación en la empresa?

María comenta que Agile es más bien una mentalidad, una forma de pensar. Es “un mindset” que se aplica en las organizaciones, más allá que simplemente una metodología o herramienta.

Israel coincide en que es una cultura, una filosofía de vida, en el sentido en que se puede aplicar al ámbito organizacional y de proyectos, (donde surge), pero también a la vida y al contacto personal.

Hay muchos valores de la agilidad que se pueden aplicar a facetas incluso de la vida personal.

Agile es una mentalidad, una forma de pensar. Es “un mindset” que se aplica en las organizaciones, Maria Berenguer.

¿Cuáles son los beneficios y también los frenos de la aplicación de estas metodologías?

Israel comenta que a veces parece una “moda burbuja”, y que hay que subirse al carro obligatoriamente, pero es necesario reflexionar en que es importante estar convencido de la aplicación, no hacerlo sólo por “moda”.

En el mundo VUCA o te adaptas rápidamente o puedes acabar extinguiéndote aunque seas líder en tu sector, (ejemplos como Nokia, Kodak, etc).

Sabemos que el 60% de las grandes empresas que existían hace unos 50 años ya no están, así que resulta necesario esta adaptación al contexto, centrarse en el cliente y aportarle valor.

Los conceptos de la agilidad son muy fáciles de entender, pero muy difíciles de aplicar. Implican un cambio de mentalidad, pasar de competir a colaborar, Israel Alcázar.

Las metodologías ágiles están centradas en las personas

Maria añade que estas metodologías ágiles están muy centradas en las personas, lo que es tanto el beneficio como también puede resultar el freno.

Una cultura ágil mal entendida o mal aplicada hace que cuando estás “agitando” un sistema, y la gente se siente incómoda, pueden ser las personas las que creen las barreras.

Con la agilidad se pasa de trabajar de forma individualista a tener que diluirte en un grupo de personas y a necesitar tener una “mentalidad colectiva”.

Esto implica tener confianza en los demás, delegar y a la vez coger responsabilidades, lo cual no es fácil al principio.

Israel comenta que los conceptos de la agilidad son muy fáciles de entender, pero muy difíciles de llevar a la práctica, ya que implican un cambio de mentalidad, pasar de competir a colaborar.

Las organizaciones a veces están diseñadas justamente al contrario, que un departamento A compita con el departamento B.

Pero también es cierto que cuando la organización cree en la agilidad no van a peor. Al final las empresas funcionan y van obteniendo sus resultados.

Qué es la agilidad

La agilidad consiste en que las personas de diferentes áreas hablen y trabajen cooperando y van mejor, pero al principio hay que vencer los miedos y las resistencias de esta nueva forma de trabajo y colaboración.

María añade que la gente que aplica agile debe pensar en beneficio a medio/largo plazo, hay que acostumbrarse a no pensar sólo en el corto plazo.

Las empresas por tanto deben perder el miedo a “perder el control” en el corto plazo.

Ese es uno de los riesgos al empezar a aplicar agile. Las empresas deben entiender que hay que tener paciencia para esperar a ver los resultados y la sostenibilidad.

Hay que pasar de la inmediatez de los resultados a corto plazo a unos resultados mejores y más sostenibles a medio/largo plazo.

¿Qué experiencias prácticas podéis compartir sobre metodologías ágiles?

Israel comenta que la agilidad surge del mundo del desarrollo de software, con la creación del Manifiesto Agile en 2001.

Cuando nos damos cuenta de que esos valores se pueden extraer y aplicar a otros ámbitos y equipos está todo por descubrir.

Esto influye en los valores, los estilos de liderazgo, las nuevas formas de organizar el trabajo, (transparecia, Kanban, etc), a nivel persona, a nivel equipo y a nivel organización.

También es el cambio en la cultura del aprendizaje, (feedback muy ágil para construir y que el conocimiento no se quede en una persona, sino que todas las personas alrededor en la organización aprendan).

Lo primero es trabajar en los acuerdos de cómo el equipo quiere trabajar, (valores, compromisos, acuerdos de equipo de colaboración, cultura de aprendizaje, la distribución del conocimiento para ser capaces de generar valor, tanto para los usuarios/clientes como para los miembros del equipo).

¿Cuáles son las herramientas ágiles más útiles para la empresa?

Israel comenta que el método Lean, que viene de los años 40, relacionado con el mundo de la automoción, con la reducción de coste, optimización de los flujos de valor, es el origen de la agilidad.

Es decir, enfoque hacia el cliente, no sólo hacerlo más barato el producción, sino también repercutir esa mejora en el cliente aportarle más valor.

De ahí nace un marco de trabajo ágil como el Scrum. Por otro lado está el Design Thinking, que no tiene que ver con esto, sino más bien con innovación, generación e ideación.

En los procesos creativos y en el mundo VUCA se necesita esta creatividad y de ahí que se unan ambos conceptos.

En la agilidad primero defines e ideas el problema y luego lo construyes.

Luego por ejemplo está el Lean Start up que me aporta la idea de negocio, pensar en el modelo y cómo aportar valor a los usuario y clientes. También el Visual Thinking, como metodologías de creatividad, para favorecer la inteligencia colectiva visualizando los conceptos usando herramientas visuales.

Más herramientas – metodologías ágiles

María añade la idea del Stream Programming y el Mindset, como herramientas de desarrollo de software. De ahí nació el Manifiesto Ágil, (descubrir nuevas formas de software que aporten valor).

Todavía hay muchas empresas que no se creen del todo la agilidad. Necesitan hacer ese cambio de cultura corporativa si quieren fidelizar al talento, ya que las nuevas generaciones quieren mayor autonomía y responsabilidad en su trabajo, trabajar en entornos más ágiles. Israel Alcázar.

En el mundo de los RRHH hay aplicaciones muy directas de esto donde se pueden utilizar estas metodologías para simplificar. Por ejemplo procesos de selección de personal, con sistemas más ágiles y más intuitivos en lugar de usar por ejemplo Excel.

En ese caso se ahorran reuniones de reporting, ya que en la herramienta de puede consultar todos los pasos y cómo están cada una de las etapas y el estado de cada uno de las fases del proceso.

Este tipo de enfoque nos evita desperdiciar tiempo en reuniones y actividades que no aportan valor por sí mismas.

Como impulsores del agilismo en las organizaciones, ¿en qué situación estamos respecto a la implantación del agilismo en las organizaciones? ¿Qué se necesita para que se fomente más?

María comenta que eso depende del tipo de empresas de las que estemos hablando.

Muchas empresas pequeñas y startups que están naciendo ya lo hacen integrando este modelo desde el inicio, lo cual es mucho más fácil.

Cuando pensamos en las grandes organizaciones que tienen muchos años de vida en muchos casos están todavía en los primeros pasos para el cambio de la cultura organizacional.

Parece que con que lleves uno o dos años cambiando la cultura ya se es ágil, pero eso no es así. Sólo son los primeros pasos, el primer contacto, hay que seguir implementando el cambio y que se interiorice el tiempo suficiente.

Las empresas que quieran aplicar la agilidad deben pensar en beneficios a medio/largo plazo, no pensar sólo en el corto plazo. Es importante que pierdan el miedo a perder el control en el corto plazo. Maria Berenguer.

Israel distinguiría la gran empresa de la Pyme.

En el caso de las grandes empresas, por ejemplo las pertenecientes al IBEX 35, están en mayor o menor medida todas ellas haciendo ya algo respecto a la agilidad, bien porque se lo creen o bien porque han visto que su competencia lo está haciendo y no quieren quedarse atrás.

En el caso de las Pymes en general están preocupados por cambiar pero todavía no se lo creen del todo. A la hora de pensar en el esfuerzo que supone de invertir tiempo se lo están pensando.

Tienen que cambiar de mentalidad, sobre todo las generaciones más jóvenes, como los Millenials, les están pidiendo mayor autonomía y responsabilidad y eso pasa por el cambio de cultura que esto requiere para que no se les vaya el talento.

Y tú, ¿qué opinas del agilismo? ¿Qué comentarios te gustaría compartir sobre las metodologías ágiles en las empresas?

 

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